viernes 2 de marzo de 2012

LA VIEJA TABERNA Parte 1

De vez en cuando me gusta sacar la caja donde guardo libretas con anotaciones de antiguos viajes. Disfruto releyendo esas líneas porque me permiten revivir momentos que creía olvidados.
Al azar, o no, nunca se sabe hasta qué punto participa el destino en nuestras decisiones y/o elecciones, cojo un cuaderno de tapas duras de color azul. Al azar, o no, la hoja que se abre ante mí habla de una vieja taberna en un pequeño puerto pesquero donde tuve que refugiarme. Llevaba varios días navegando con viento fuerte y estaba realmente cansado. Necesitaba pisar tierra firme, comer algo caliente y dormir unas horas seguidas sin que pareciera que el mundo se hubiera vuelto loco y girara desacompasadamente.


Amarré el barco al pantalán. No tardo en aparecer el marinero, un chico joven de buen aspecto. Amable me indicó donde estaban las oficinas del puerto, las duchas, etc. Le pregunté dónde podía comer algo…esa fue la primera vez que oí hablar de la vieja taberna del puerto.


Estuve bastante tiempo, aunque no sabría decir exactamente cuánto, debajo de la ducha. La sensación que proporciona el agua caliente resbalando por mi piel siempre me ha producido cierto estremecimiento, una especie de regeneración de sensaciones perdidas. Me gusta cerrar los ojos y abandonar mi cuerpo permitiendo que esa agua roce mi piel a su antojo. Después de un buen rato volví al barco, dejé toda la ropa, arreglé un poco el camarote y me dirigí a donde me había indicado el marinero. A la vieja taberna.


Los cristales del bar estaban empañados, lo cual no era de extrañar. En la calle hacía frío y supuse que el contraste con el calor de dentro era lo que provocaba esa condensación. No me equivoqué.


Al abrir la puerta unas cuantas conchas de mar colgadas del techo empezaron a chocar unas con otras produciendo un sonido agradable, al menos para mí.


En la barra había una señora de edad avanzada, rondando los setenta. Pelo blanco recogido en un moño, gafas, piel morena y curtida en contraste con su cabello. Esa mujer conservaba cierta belleza, pero lo que más me extrañó de ella era un tatuaje que tenía en la parte interior de su muñeca derecha, era una rosa de los vientos.


Había cinco mesas, en dos había cuatro hombres jugando a cartas, en otra, la que estaba situada al fondo del bar, estaba sentado un hombre, rondando los cincuenta, leyendo un libro. El resto de mesas estaban vacías. Nadie levantó la vista para ver quién era ese forastero que acababa de entrar en su territorio, lo cual me hizo pensar que estaban bastante acostumbrados a ver a gente de fuera. Hombres y mujeres que iban y venían sin dejar ningún rastro ni poso en sus vidas. Imaginaron que yo sería igual que los demás…lo cierto es que yo también lo imaginé.

miércoles 29 de febrero de 2012

PARAULES AGRADABLES Y FALSEDAT

Aquesta és la primera vegada que escric una entrada en català. m'és més difícil, fa tant de temps que vaig deixar la meva terra que he perdut riquesa de vocabulari. Amb les meves filles parlo sempre en català però tot i així reconec que no tinc la facilitat que em pot aportar el castellà. Però la veritat és que em ve de gust.

On estic fa un dia que em recorda molt al Mediterrani, la llum és clara, molt clara i ja només per això em sento feliç ... em recorda tant a la meva terra. però he de reconèixer que conforme van passant els anys la vaig tirant cada cop més a faltar. però no puc fer res, el meu lloc és aquí, almenys de moment. Ara només em val aguantar perquè sé fefaentment que algun dia tornaré, d'això n'estic segur.

També estic segur que el pensar en aquest moment em genera esperança i felicitat.

M'aturo i observo els meus dits posats sobre de les tecles de l'ordinador, es mouen compassadament al dictat que ordena la meva ànima. Miro els meus braços i puc sentir com es va quedar tatuada la teva pell sobre la meva. Miro els meus braços, observo els petits porus que sobresurten i crec veure com s'escapen suaument sentiments trovats i de vegades perduts ... però no em fa res que s'escapin perquè vagin on vagin i passi el temps que passi aquesta pell que un dia em va fregar la pell i aquests sentiments que un dia em vas confiar seran sempre meus.
També s'escapen silencis, o millor dit, no s'escapen, els deixo marxar perquè és el que toca. Cal ser fort i estar preparat perquè la soledat no t'afecti massa. Cal ser fort per saber que no importa que no arribin paraules ... potser és que no han d'arribar, potser és millor així, potser és que ningú té res a dir.

Ens hem d'acostumar a no esperar massa de la gent perquè això fa mal. Confies en gent en la qual no vas haver confiar. Esperes respostes que qui no té res a respondre. Esperes gestos agradables perquè els teus gestos són agradables i per tant desitges rebre el mateix, però no ... i no importa, perquè res necessites més que la teva pròpia companyia. Gestos, maneres, paraules, maneres, falsos somriures, falsos abraçades, falses mirades. Molta gent és falsa ... i no importa. I sabeu perquè no importa perquè tu has fet el correcte.

Saps que algun dia et tornaràs a trobar amb aquest tipus de gent i saps, segur, que tornaran a somriure't, a dir paraules agradables, i en aquests moments cal estar atent ... i recordar-te de falsedat que cobreix tots els seus moviments.

Mentre tot això passa jo seguiré pensant en el meu poble, al meu mar, a la meva platja ... això si és autèntic. Aquí no hi ha falsedat cap, per això és un bon lloc per tornar.

El meu poble, el meu mar, la meva platja i em oblidaré estirat a la sorra de tota la falsedat que m'envolta.

viernes 24 de febrero de 2012

LA CIUDAD DE LOS DESEOS GIGANTES

Silencio, melancolía, deseo, odio…el ejercicio consistía en inventarnos una ciudad, con sus gentes, con sus calles, etc. Ciudades inventadas con nombres de sentimientos, yo opté por el DESEO. Ésta es la ciudad que imaginé:


“La primera vez que llegué no supe muy bien por dónde dirigirme. Al final opté por aquella calle pequeña que formaba el dedo meñique de la mano derecha, luego continué por la avenida de su brazo. Llegué a un cruce, tenía dos opciones, o seguir recto o girar a la derecha. Elegí esta última opción. Ascendí por su pecho, al llegar a la cima me encontré con una plaza pequeña pintada de negro. De allí me dejé caer rodando hasta el otro pecho, ascendí de nuevo y de nuevo me encontré con otra pequeña plaza idéntica a la anterior. Oteé el horizonte. Hasta donde abarcaban mis ojos pude observar cuerpos desnudos tumbados unos encima de otros mientras la mar golpeaba suavemente ese puerto que formaban los pies de esos hombres y mujeres.


Descendí y llegué a otra plaza, ésta, a diferencia de las dos anteriores, era grande, de color rojo y blanda, muy blanda…eran sus labios. En medio un profundo agujero del cual surgía una lengua húmeda moviéndose suavemente de un lado a otro. Bordeé la plaza con cuidado y me encontré con dos agujeros negros que expiraban y aspiraban continua y acompasadamente. Subí. Me sorprendieron sus ojos que formaban dos piscinas azules. Al mirarlos sentí ahogarme en ellos. Me detuve a contemplarlos y me di cuenta que eran ellos los que me contemplaban a mí. Me abandoné.


En esos momentos fui consciente que ese era mi lugar. Esos ojos no hablaban, nadie hablaba ¿para qué? Entre esos ojos y mis ojos estaba todo dicho. Perplejo vi como la palma de su mano se iba acercando ofreciéndome un cobijo entre esa multitud de cuerpos gigantes desnudos y llenos de deseo. Me quité la ropa, me tumbé entre los pliegues de esa piel suave y tersa. Cerré los ojos.


No sé cuanto tiempo estuve así, lo que si sé es que me despertó un movimiento brusco. Al levantarme vi el dedo corazón de su mano izquierda acercándose. Estaba húmedo y esa humedad se traspasó a mi cuerpo empapándolo de deseo. A medida que me iba mojando mi cuerpo iba creciendo. Me puse de pie…me había convertido en un gigante, en uno más de todos ellos. Sin embargo la mujer que ahora estaba a mis pies y yo éramos los únicos que no nos amábamos pero eso no significa que no hubiera un deseo mágico de amarnos, de rompernos uno encima de otro…como así ocurrió.”

sábado 18 de febrero de 2012

UN BESO Y DE FONDO...MAR ANTIGUO

Hoy es carnaval, me asomo a la ventana y veo a la gente disfrazada, algunos incluso cantando. Yo estoy solo delante del ordenador. Problemas de salud, no excesivamente graves, pero problemas al fin y al cabo han impedido que salga, así que la mejor opción es hacer eso que tanto me gusta… escribir.


Por los altavoces está sonando “mar antiguo” del Último de la Fila e imagino esa mar a la que tanto amo y tanto necesito. Una mar hermosa como solo ella puede serlo, una mar que se acerca despacio mientras en mi espalda desnuda se va clavando la arena de la playa, arena que nos envuelve mientras nos amamos despacio, mientras nos entregamos sin tapujos a un deseo irrefrenable.


Siento como unos pechos se van clavando en mi pecho mientras mis manos juegan a buscar surcos de otra espalda desnuda que cubre todo mi cuerpo desnudo. Siento como una lengua se mueve por la comisura de mis labios como si fuera un barco a la deriva que busca un puerto donde fondear. Mis dedos ya no me pertenecen y se van a enredar entre el cabello de la sirena que surgió en un momento en que este capitán se dejó vencer por vientos inesperados. Una sirena hermosa arrancada de las profundidades de una mar poderosa y amante de sus amantes. Siento como el agua nos moja los pies y tapa los poros de un deseo que se escapa irremediablemente entre la profundidad de nuestros cuerpos. Un deseo inmenso que nos posee de manera inexorable…y de fondo suena “mar antiguo”.

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jueves 16 de febrero de 2012

UN LARGO INVIERNO PERO YO...SIGO SIENDO EL CAPITAN DE MI BARCO

Que largo se está haciendo el invierno. Hoy miro a través de la ventana y está volviendo a nevar. De fondo suena el último disco de Mikel Erentxun y la melancolía me invade irremediablemente haciendo que mis ojos intenten buscar un pequeño resquicio de mi mar para que de alguna manera devuelva a mi cuerpo una serenidad que no logro encontrar, o que cuando creía encontrar se esfumó de nuevo. Que duro es cuando estás en medio de ese océano, perdido, sin un rumbo claro en el cuaderno de bitácora, viendo como la vela mayor no se mueve porque ella también espera un viento que no llega. Un viento que permita seguir un rumbo, quizás un rumbo equivocado pero un rumbo, un destino al fin y al cabo.


Recuerdo cuando navegaba sin miedo a tempestades, sin miedo a que las olas infringieran movimientos inesperados. Recuerdo cuando atracaba en puertos olvidados y entraba en tabernas llenas de viejos y tatuados marineros. Hombres toscos pero luchadores, hombres con honor, hombres con mil amores en puertos que quizás solo existieron en su imaginación, o no. Hombres bragados en mil batallas contra una mar a la que amaban y a la que, como todo buen amor, a veces odiaban, pero que de una manera u otra no podían estar sin ella.


Y ahora me siento solo sentado en la popa de mi barco, mirando como la costa se va alejando poco, sintiendo como mis ojos se pierden en un infinito azul que me atrapa inexorablemente como la melancolía que invade cada uno de los poros de mi alma. Me siento solo en medio de esta mar que un día tanto amé. Me siento solo, de nuevo, en el camino que lleva hacia Ítaca, un camino que inicié con ilusión pero que cada vez me cuesta más seguir. Me siento cansado de esperar lo inesperado. Me siento derrotado incluso antes de empezar la batalla. Me siento abatido por palabras injustas, equivocadas. Palabras que la gente dice alegremente o incluso palabras que la gente no dice…pero que, a pesar de todo, llegan brutalmente, con fuerza, tanto que consiguen quebrar cualquier resquicio de vida, de orgullo o de dignidad que pudiera existir.


Palabras que no llegan y entonces te preguntas el motivo. Quizás es que no tienen que llegar, quizás eso es lo correcto o mejor dicho, lo adecuado. Palabras que un día soñé. Palabras perdidas entre viejos diccionarios de letras abandonadas o gastadas de tanto usarlas mal. Palabras que necesitan, como todo buen guerrero, un descanso. Palabras que buscan un lecho donde adormecerse y poder romper las cadenas de una esclavitud perpetua en labios de grandes terratenientes. Hombres y mujeres a los que se les llena la boca de palabras que no sienten pero que dicen correctamente porque lo correcto es decirlas.


Sin embargo yo sigo con fuerza mi camino, aprieto los labios, hasta las mandíbulas me hacen daño por la rabia contenida. Mis manos cogen con fuerza mi timón enrabietado y de repente entra un levante por popa. La proa se levanta. La mayor se hincha preñada de un aire que la llena de vida. Me siento como un corsario al mando de un barco pirata y grito " a por ellos”, “a luchar como valientes”. Mantengo el rumbo. Mi rumbo hacia mar adentro, alejado de puertos envenenados con escollos en la bocana, escondidos, esperando a que cualquier barco con un capitán ingenuo rompa la quilla provocando una deriva despiadada. Sigo mar adentro alejado de cantos de sirena que con su color dorado y su música buscan hundir cualquier resquicio de vida de un joven e ingenuo capitán…pero no es mi caso.


Puedo ser ingenuo pero sigo siendo el capitán de mi barco y como tal yo marco el rumbo en mi cuaderno de bitácora.

sábado 11 de febrero de 2012

VICEVERSA



Pocas cosas son comparables a navegar al atardecer viendo como la costa que te ha visto nacer y crecer se apaga con las últimas luces del día, con el viento que va rozando la vela suavemente, si además tienes la suerte de contar con un poemario de Benedetti cerca, entonces ¿qué más puedes pedir? se me ocurre una cosa…

Este poema se titula VICEVERSA

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte


tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte


tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante


quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

viernes 3 de febrero de 2012

HISTORIA DE UNA CANCIÓN Y ECUACIONES DE PRIMER GRADO

Últimamente he coincidido en el coche con María, mi hija pequeña, varios días a la misma hora. A ella le gusta poner en la radio Cadena 100 y como no puede ser menos, sus deseos son órdenes para mí, al menos en estos casos de mínima importancia.


El caso es que, casualidad o no, siempre nos ha coincidido la misma canción. Una canción de Adele titulada “Someone like you”, a ella le gusta cantarla, a mí me encanta oírla y lo sabe, de hecho se pone toda interesante, me mira de reojo y sonríe. En esos momentos sé que solo canta para mí.


El otro día cuando llegué de trabajar ella estaba en mi habitación donde tengo la mesa de trabajo y donde estudiamos juntos matemáticas. Al entrar en casa vi luz al final del pasillo y supe que ella ya me estaba esperando con las ecuaciones de primer grado preparadas, pero justo cuando iba a entrar me dijo “no, no entres aún que tengo una sorpresa” me quedé quieto en la puerta “cierra los ojos” me dijo y entonces empezó a cantar esta canción. Cuando terminó me puso el video con la letra traducida (yo no sé inglés, en mi época aprendíamos francés) y me la volvió a cantar, pero ahora de pie…toda una actriz.

Al terminar me la comí a besos pero…pasado el subidón empezamos con las dichosas ecuaciones de primer grado.


La vida continúa...para todos y para siempre




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jueves 26 de enero de 2012

TU NOMBRE ME PROPONE PROPOSICIONES DIVERSAS

El otro día Lur propuso en el taller realizar un PREPOSICIONARIO, es decir hacer un texto donde las frases empiecen por las preposiciones. Lo titulé “TU NOMBRE ME PROPONE PROPOSICIONES DIVERSAS” y esto es lo que escribí:

A: A ti te digo te amo.

ANTE: Ante ti rompo mis silencios.

BAJO: Bajo tu cuerpo quiebro mis deseos.

CABE: Cabe dentro de ti todo mi cuerpo.

CON: Con mis manos rozo los pliegues de tus deseos.

CONTRA: Contra ti lanzo, a veces, mi rabia de enamorado confundido.

DE: De mí hacia ti vienen miradas.

DESDE: Desde ti hacia mí vienen palabras.

EN: En ti crecen o decrecen sentimientos perdidos.

ENTRE: Entre tú y yo se pierden caricias que nunca debieron perderse.

HACIA: Hacia nosotros fluyen deseos inmensos que quizás nunca debieron fluir.

HASTA: Hasta nosotros llegaron manos arrancadas repletas de deseos.

MEDIANTE: Mediante los labios se repiten palabras mudas.

PARA: Para ti y para mí quizás nunca debió existir la distancia.

POR: Por ti llora mi alma irremediablemente enamorada.

SEGÚN: Según la gente quizás nunca debí enamorarme de ti pero yo creo que es lo mejor que me ha sucedido.

SIN: Sin ti mi cuerpo es un agujero negro en medio de un universo quizás inexistente.

SO: So pena de arrancarte de mi vida.

SOBRE: Sobre nosotros espero que el silencio deje de posarse para desprender vocales nuevas.

TRAS: Tras de ti iré irremediablemente.

Tras de ti correré sin mirar si existe un precipicio que marque un infierno lleno de amores arrancados y/o separados.

Tras de ti, no lo dudes, sembraré lágrimas el día que te vayas, pero no te equivoques, porque…

Tras de ti gritaré que has vuelto a buscar una pieza rota de un puzle que se acaba de reconstruir.


lunes 16 de enero de 2012

XAVI CON V, XABI CON B...

El otro día en el taller Lur nos dijo que teníamos que escribir sobre nuestro nombre y esto es lo que me salió.


“Xavi con v, Xabi con b, me es indiferente pero quizás porque soy catalán y/o por lealtad a mis orígenes prefiero, si al interlocutor no le importa, escribirlo con v. Sin embargo y como ya he dicho antes tampoco me importa si se escribe con b. En este caso es por lealtad a una tierra a la que quiero, a una gente a la que admiro y a un país que en su momento hizo que abandonar el Mediterráneo fuera menos doloroso ya que aquí encontré un verde como el que no había visto nunca y un mar valiente y bravo, muy, muy diferente de mi mar, de esa mar cálida, tranquila, que deja que sus olas resbalen suavemente sobre la arena de mi playa.


Hay algunos que también me llaman Javier, a pesar de que insisto y sigo insistiendo que me llamo Xavi. Ellos erre que erre, Javier. A más de uno he de decirle, “perdone pero es Xavier y sabe por qué, porque mi padre cuando era joven trabajaba en una fonda y una noche vio en la televisión al gran Xavier Cugat dirigiendo su orquesta y le gustó ese nombre”, “ya pero en el carnet pone Javier” y ahí es donde tiene razón y por supuesto se la doy, pero acto seguido le respondo “Usted me puede llamar Javier pero yo puedo no responderle”. Sin embargo he de ser sincero, si el interlocutor es importante o mejor dicho, necesito algo de él, opto por callarme y transigir (los catalanes somos muy prácticos), pero por dentro, mientras me mira fijamente y con una ligera sonrisa de “ummm, he ganado, al final Javier” yo pienso “no te lo crees ni tu” mientras le miro educadamente devolviéndole una ligera sonrisa.


El piensa “he ganado la batalla” y yo pienso “no te estás enterando de nada…pringao”

miércoles 11 de enero de 2012

CONFÍA EN MÍ

Hace relativamente poco que estuve en mi pueblo y pude sentirla de nuevo. Pude ver como sus olas resbalaban suavemente sobre la arena de la playa, pude sentir que estaba agradecida de verme porque en esas tardes de invierno era yo el único que estaba allí para contemplarla, pude sentir como me decía “siempre podrás confiar en mí” y sé que es verdad porque me conoce desde que mi padre y mi abuelo me llevaban a visitarla, cuando yo era pequeño y me quedaba embobado oyendo historias de temporales y de noches sin luna buscando bancos de peces. Ella siempre dice la verdad.


Sin embargo no pude salir a navegar, de hecho hace tiempo que por diversos motivos no salgo en barco y…empiezo a echarlo de menos.


Me gusta sentir como el levante de la tarde entra por popa hinchando la mayor haciendo que el casco se deslice suavemente por esa alfombra azul. Me gusta sentir como el agua de la lluvia golpea los cristales del pequeño camarote y las gotas de agua forman un universo de ríos que se entrecruzan unos con otros creando inmensos meandros. Me gusta sentir como el olor a café de la mañana inunda todos los pequeños rincones del barco avisándome de que un nuevo rumbo me espera sin saber muy bien donde acaba, pero a sabiendas de que acabará bien. Me gusta sentir el timón entre mis manos mientras el barco se escora por un cambio de viento repentino que entra sin avisar. Me gusta oír como la voz de Silvio cantando la canción “Por quien merece amor” va llenando la noche mientras sentado en el banco de popa observo como las estrellas me miran con envidia.


“Te molesta mi amor, mi amor de juventud
y mi amor es un arte en virtud
te molesta mi amor, mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz
Mi amor es mi prenda encantada
es mi extensa morada
es mi espacio sin fin
mi amor no precisa frontera
como la primavera no prefiere jardín
mi amor no es amor de mercado
porque un amor sangrado
no es amor de lucrado
mi amor es todo cuanto tengo
si lo niego o lo vendo
¿para qué respirar?
Te molesta mi amor, mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
te molesta mi amor, mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor
Mi amor no es amor de uno solo
sino alma de todo lo que urge sanar
mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo para hacerlo empinar
mi amor, el más enamorado
es demás olvidado en su antiguo dolor
mi amor abre pecho a la muerte y despeña su suerte
con un tiempo mejor
mi amor, este amor aguerrido
es un sol encendido
por quien merece amor”

Puedo sentir que cuando termina la canción la mar me dice “gracias por alegrarme la noche y por supuesto sigue confiando en mí”.