miércoles, 15 de mayo de 2013

IMAGINACIONES

Me gusta imaginarme tu espalda como la mar cuando no sopla el poniente ni el levante, ni el suave garbí ni el osado y valiente mistral.Tu espalda quieta y tranquila expuesta a mis dedos convertidos en proas de naves ansiosas por descubrir nuevos mundos.

Me gusta imaginarme tu cuerpo con curvas, formando carreteras serpenteantes hacia acantilados llenos de deseo...y mis manos esperando.

Me gusta imaginarme tus labios en silencio, pegados uno a otro, a la espera de que lleguen otros labios con los que conversar, besar y perderse junto a dos lenguas entrelazadas bebiéndose una a otra.

Necesito imaginarte cuando no estás, o estás a mi lado sin estar.

Necesito imaginarme junto a tí en noches de invierno, o  de verano, que más da, porque las noches se hacen duras y largas en la isla desierta en que se convierte las sábanas sobre las que reposa mi cuerpo malherido.




Te imagino porque cuando no estás no me queda más remedio que imaginarte para seguir navegando...e imaginando.

domingo, 21 de abril de 2013

COMO TU

Esta época del año me gusta. Los días son más largos, empieza a hacer buen tiempo, aunque aquí, por el Norte nunca se sabe que sorpresas te puedes encontrar. Me gusta, especialmente, porque dentro de tres meses me voy a mi pueblo. Ese mes es el mejor del año. Me levanto sin ninguna obligación, solo que preocuparme de qué a que hora vamos a salir para ir en bici al monte, esperar que a la tarde salga un poco de levante para poder volar mi comenta y si quedo con algún amigo para salir a pescar al calamar. Para los que no lo sepan el calamar se pesca al atardecer, viendo como se van encendiendo poco a poco las luces del paseo, como el sol se va ocultando detrás de las montañas que observan mi pueblo. No sé cuantas veces he visto esa puesta de sol pero os puedo asegurar que cada vez que la veo es especial, siempre hay algún color que cambia, siempre ocurre algo inesperado…de todas maneras desde la mar, o mejor dicho, estando en la mar TODO es especial.

Es agradable estar sentado a babor o estribor con la “potera” enganchada al hilo esperando a ver si pica algún calamar. Es agradable el suave balanceo de la barca. Es agradable la cerveza que tomas con el amigo que no has visto desde hace meses.
He de reconocer que cada vez me cuesta más alejarme de mi pueblo. Lo echo tanto de menos. De todas maneras tengo suerte, a cuarenta y cinco minutos de donde vivo, está mi otro mar…el cantábrico. Concretamente me gusta ir a un pueblo que tiene unas callejuelas y unos rincones espectaculares, al menos para mí y curiosamente desde ahí también se ven unas puestas de sol hermosas. La diferencia es que en el norte el sol se deja caer sobre el mar, se hunde sobre él.

Todos esos son momentos especiales, de los que se te quedan esculpidos en un rinconcito de mi alma, pequeños detalles que hacen que la vida valga la pena vivirla intensamente, instantes especiales…como tú.

lunes, 15 de abril de 2013

VOCES QUE IMAGINAS

Dentro de unas horas empiezaré a trabajar. Lo  bueno de mi trabajo es que nunca sabes qué es lo que te vas a encontrar, por más que planifiques es imposible saber qué te va a deparar la tarde y eso me gusta. También me gusta el no estar encerrado en una oficina lleno de papeles que no me aportan nada, prefiero estar en la calle, buscando "soluciones" a los problemas que vayan surgiendo, me gusta tomar decisiones rápidas porque es así como hay que hacerlo...no queda más remedio, me gusta estar codo a codo con mis compañeros, aunque a veces la tensión del momento provoque que discutamos más de la cuenta, pero solo son unos minutos, luego nos relajamos y seguimos a lo nuestro.

Me gusta estar por la calle e imaginarme cómo será la vida de esas personas a las que vemos andando. Me gusta imaginarme cómo será la vida a través de esas ventanas iluminadas. Me gusta imaginarme cómo serán de felices o infelices. Cómo tendrán el alma. Me gusta imaginarme qué voz tendrán, qué acento, qué forma de hablar...

Es curiosa la vida, cuánta gente pasa por nuestro lado, se cruza en nuestro camino y sin embargo miramos...pero no la vemos.

lunes, 25 de marzo de 2013

DICEN...

Hay veces que la vida te sorprende. Ocurren cosas inesperadas. Aparecen palabras de manera súbita como súbita es la aparición de un faro en una noche de tormenta, cuando estás a punto de desfallecer y piensas que esa mar que tanto amas acaba echándote de su vida de manera despiadada, sin explicación alguna porque no cabe explicación ante los silencios inesperados, y sin embargo aparece ante la proa esa luz que ilumina la travesía que una vez se emprendió sin saber muy bien donde acabaría.

Luces que ni ellas mismas imaginan la tranquilidad que aportan a esos viejos marineros errantes. Dicen que esas luces se convierten en palabras, en acompañantes perfectas en noches de luna llena, una luna reventada de pasión ante ese nuevo rumbo desconocido.

Dicen que hay que dar las gracias por estar ahí, en ningún lugar concreto y a la vez en todos los lugares. En mundos virtuales y en pantallas de cristal líquidos...en fin, dicen que hay que dar las gracias.