martes, 7 de septiembre de 2010

A UNA AMIGA QUE SE HA IDO

Hoy, siete de septiembre de 2010 a las 13:30 ha muerto una amiga, una excelente amiga. No sé muy bien lo que hacer, creo que quiero escribir algo, intentar sacar toda la impotencia que llevo dentro y la incomprensión por lo ocurrido aunque… ¿qué es lo que hay que comprender? Ha ocurrido y ya está, así de terrible pero es lo que hay. No tiene sentido darle más vueltas ¿para qué?

Nos conocíamos desde hace cinco años y tampoco nos veíamos a menudo, solo algunos días en Semana Santa y el mes de agosto. Se llamaba (joder, cómo cuesta emplear el pasado) Marimar, vivía (al igual que yo) en una provincia del norte de España y también (al igual que yo) pasaba parte de las vacaciones en mi pequeño pueblo de la costa catalana. Es aquí, a orillas de la mar donde nace nuestra historia en común.

Su familia y mi familia compartíamos la misma urbanización. Ellos abajo y nosotros arriba. A mediados de agosto organizábamos una fiesta en la que participaban todos los vecinos. Entre varios amigos preparábamos actividades para niños y para mayores. Era muy coqueta y calculo que tendría unos cincuenta y cinco años, pero poseía una vitalidad y unas ganas de hacer cosas tremendas. Ella y yo preparábamos el teatro para los más peques. Yo era el encargado de escribir y ella se encargaba de escoger a los “actores” y de comprar todo lo necesario para la obra. Luego, a media tarde, cuando el sol ya no calentaba, subíamos a mi terraza y ensayaban. Cierro los ojos y aún la veo sentada en una hamaca dando instrucciones. Yo la miraba con una sonrisa en los ojos porque me encantaba ver el grado de implicación y cómo disfrutaba leyendo el guión que yo le había pasado.

También participaba en la entrega de diplomas de las varias competiciones que se llevaban a cabo durante esos días (petanca para niños y para adultos, tres en raya gigante etc.). Tengo una foto de ese verano, el 2009, en la que está con un megáfono llamando a los premiados. Luego por la noche se hacía en el jardín un baile y ¿a qué no sabéis quien era la responsable de poner y escoger la música? Pues sí, también Marimar. Decía que (al igual que yo) el gen del ritmo lo había perdido en algún momento de su creación.

Qué cabrona es la vida. Su marido había conseguido superar este invierno un cáncer de garganta, habían luchado, junto con su hijo, con fuerza y con determinación y ahora llegaba agosto para descansar, para cuidar de su marido y para disfrutar de la compañía de su hijo. A los dos días de llegar ingresó en un hospital de la zona.

Durante el verano se barajó la posibilidad de suspender la fiesta de la urbanización, pero tanto su marido como su hijo dijeron que no. Sin embargo yo les dije que no podía escribir, me era totalmente imposible…la necesitaba. A los niños en lugar de teatro les preparamos unos juegos en el jardín y lo cierto es que disfrutamos y disfrutaron. Por la noche su hijo fue el encargado de “pinchar” la música…

Este verano estuve a punto de llorar un atardecer al regresar a puerto. La proa saltaba hundiéndose alocadamente en la mar provocando que mi cara se emparara…fue un momento mágico. Ahora mis lágrimas brotan con furia, igual que las gotas de la mar salpicaron mi cara aquel atardecer.

No sé si estás en algún sitio pero por si acaso…UN BESO.

2 comentarios:

isla dijo...

.. sin querer molestar...
deséale buen viaje... déjala ir..
creo que has escrito ... para poder despedirte..
quizá olvidamos que sabíamos que el tiempo es nuestro dueño.. yo siempre he creído.. que cuando emprendes "el camino hacia Itaca".. es como volver a tí mismo, pero nuevo..
de cada una de las personas que amé y amo y se fueron, me queda lo importante,( en el recuerdo, en mi corazón), lo que fueron, por lo que les quise y les quiero...
perdóname si te molestan mis palabras
el dolor también tiene término.. el tiempo también es su dueño..
un abrazo
isla

guada dijo...

xavi, sigues siendo un imán, un genio para transmitir los sentimientos y emociones, uf, que jodido lo que cuentas, te entiendo, sé que no sirve de nada pero te mando un abrazo y la convicción de que a tu amiga le encantaria el post que le has dedicado
un besazo