sábado, 9 de junio de 2012

PLANETAS EXTRAVIADOS...PLANETAS DE LOS SUEÑOS

Disfruto escribiendo, necesito escribir, no sé si transmito o no, ni siquiera sé si alguien lee lo que escribo, ni siquiera sé si me importa si alguien lo lee o no, muchas veces ni siquiera sé lo que quiero escribir, ni siquiera sé qué quiero escribir, solo sé que quiero escribir, que tengo que escribir...es una necesidad.

Hay veces que noto como mis dedos vuelan sobre el teclado, que las ideas crecen, que los sentimientos crecen, que mis palabras no me pertenecen, que ya no son mías sino que son de mis manos, de las teclas negras con letras blancas que hay debajo de mis dedos, dedos que golpean las teclas como si fueran las teclas de un viajo piano...en estos momentos soy feliz porque hago lo que más me gusta y además creo que lo hago bien, creo que es de las pocas cosas que hago medianamente bien o al menos con un sentido más o menos claro.

Me encanta escuchar la música alta, con energía, música que me da fuerzas para seguir escribiendo ¡joder! qué afortunado soy, en esos momentos me siento tremendamente feliz. Me siento como en el planeta de los sueños, un planeta único, un planeta irreal, mi planeta. El único lugar donde me siento importante, un lugar donde me siento vivo, independiente, alejado de cualquier maldad que pueda afectarme. Me siento valiente, dispuesto a luchar contra cualquier palabra inoportuna que pueda surgir del asfalto perdido de una calle perdida porque en mi planeta de los sueños no hay calles, ni callejones, ni rincones oscuros donde poder esconderse, no hay noches nubladas, no hay eclipses que tapen cualquier sol dispuesto a surgir de mi alma. De mi alma inspirada en miles de estrellas marinas trepando por acantilados situados junto a mi corazón, acantilados que puedan resquebrajar la más mínima señal de calor que brota de un sol abandonado a un amor insultantemente hermoso y que de tan hermoso puede llegar a ser irreal. Irreal como la vida que nos cubre de manera piadosa y temerosa de despertarse en cualquier momento y romper en mil pedazos cualquier posibilidad de que nos amemos hasta reventar de sudor, de lenguas buscándose desesperadamente con miedo a encontrarse en un lugar abandonado, desconocido, insólito, inexplorado, salvaje...salvaje como tu cuerpo estrellándose contra mi cuerpo, tu cuerpo destrozándose contra mi cuerpo convirtiéndonos en un amasijo de pieles rotas, con sangre brotando de tus poros contagiándome de sueños rotos pero dispuestos a reconstruirlos una y otra vez para luego volver a romperlos y empezar de nuevo una y otra vez y así hasta el infinito.

Infinito como el movimiento de tus caderas resquebrajándose sobre mi espalda buscando un norte que no existe, el pelo revuelto sobre mis pechos buscando un rumbo que no existe, tus manos surcando mi piel buscando mapas donde se esconden tesoros inexistentes o no, tus dedos tocando partes de mi cuerpo que yo ni siquiera sabía que existían pero que tú haces que se reinventen una y otra vez provocando un placer desconocido pero que ansío conocer de manera repetitiva para no cansarme ni hartarme jamás.

Para no cansarme de ti, para volar contigo, para soñar contigo, para emborracharme contigo, para vivir contigo, para amarte una y otra vez y hasta mil veces para que no te esfumes como una imagen imaginada, como un cuerpo imaginado pero deseado, tremendamente deseado, tremendamente amado en una vida secreta pero que sé que existe porque tú estás ahí...en el planeta de los sueños, de mis sueños, de tus sueños, de nuestros sueños.

Sueños en los que busco una luz que alumbre las sombras que puedan existir, sueños que acompañan mis manos mientras tantean la oscuridad de las habitaciones llenas de fantasmas desnudos, fantasmas sedientos de amor, fantasmas abrazados en cada rincón del planeta de los sueños. Hijos que crecieron siendo fantasmas, enamorados que se amaron siendo fantasmas pero con la esperanza de revivir y así poder contar que un día se amaron hasta lo infinito, hasta quebrar la más mínima conciencia de lo que puede llegar a ser una vida insólita, una vida desarmada, una vida simple, una vida llena de orden y/o desorden, una vida llena de vendavales que se dejan arrastrar hasta orillas desconocidas, hasta islas que ni siquiera existen en mapas de mundos extraviados en lugares extraviados de planetas extraviados.

Cuerpos llenos de ganas de romper cualquier tenaza que les obligue a estar juntos en pequeños habitáculos, sin ninguna ventana que permita entrar cualquier mínimo rayo de sinceridad para que les obligue a entregarse hasta la eternidad mientras se sientan en sillas vacías y arrinconadas en viejos armarios sin puertas.

Caminos desconocidos pero dispuestos a recorrer. Sin embargo no queremos llegar porque no sabemos cómo es el final que nos espera y esa duda nos atenaza, esa duda nos amarra como el ancla que se hunde en medio de una mar extraviada en un planeta extraviado.

5 comentarios:

isla dijo...

Xavi.. yo siempre me digo, que no sé lo que quiero, pero que si sé lo que no quiero..
Vivo el escribir de la misma forma, como una necesidad, quizá porque todo lo que bulle en mi interior me ahoga sino lo saco.. no sé.. ni siquiera es por gustar o vanidad..
Leo tus planetas extraviados.. y no puedo menos que envidiar "tu planeta de los sueños".. parece tan agradable .. aunque yo también tengo..le mío no me parece tan vívido, tan profundo..

En tus últimos escritos, yo noto como si hubieras soltado amarras, si hubieras eliminado la palabra "limites" al expresarte.. y me gusta mucho..no importa mucho quién te lee, por mi parte decirte que transmites .. y a mi me llega..
un beso
flor-i

xavi dijo...

Creo que todos tenemos nuestro pequeño planeta de los sueños, ese pequeño mundo donde perdernos y donde solo nostros sabemos la salida.

Tienes razón, aunque no sé el motivo, creo que escribo diferente y la verdad es que me siento bien...muy bien.

ËMy£iâ dijo...

Xavi.. mil disculpas por llegar algo tarde a visitarte. He visto a la dulce isla en el comentario anterior, lo cual en este blog ya me siento tu amiga. Es bueno hallarnos entre amig@s !!

Te leeré con mas tiempo y comentare.
NO he hallado la forma de suscribirme a este blog ??.. para que aparezcan tus publicaciones en el mio.
Revisare de nuevo el tema.

Beso enorme y gracias por brindarme tu amistad.

María dijo...

Jajaja XAVI, hemos desembarcado en tu planeta ...¡¡las tres mosqueteras a la vez!! bueno ellas sí... yo soy la mosqueperro:-) son dos cielazos por eso te lo digo...

Tu planeta de los sueños está lleno de pasión, de deseo de entrega de todo lo que hace que una vida sea de verdad vivida o sólo resbalada... así rozada casi sin tocar... por eso me ha encantado leerte... a mi me gusta masticar, tocar, espachurar lo que quiero e impregnarme de todo lo que me gusta para que cuando no puedo estar en mi país de los sueños sienta su fuerza, por si falla la mía.


Un placer leerte.


Un besito y feliz semana XAVI.

xavi dijo...

Gracias por pasaron por mi mundo, por acompañarme en mi camino hacia la deseada Itaca.