jueves, 3 de diciembre de 2009

COMPAÑEROS DE TALLER


¿Os acordáis que hace un tiempo os hablé del taller de relatos al que voy todos los martes? Pues deciros que sigue siendo una gran aventura asistir a esas clases, de hecho estoy deseando que sean las siete de la tarde para ir a clase. Luego, poco a poco van llegando mis compañeros en esta travesía por el mundo de las letras.
No os podéis imaginar como disfruto oyendo sus historias. Ya comenté en otro post que somos muy diferentes unos de otros y por supuesto eso se refleja en las historias que escribimos.
Pero si os hablo de mis compañeros también tengo que hablar de la capitana de la nave, Lourdes. Una mujer vitalista y que disfruta inventando relaciones de un personaje con otro, fiestas imposibles y familias dignas de una película de Almodóvar. En fin, que me encanta la forma que tiene de involucrarse en las clases. Luego os explicaré con más detalle a que me refiero.
Sin embargo he de reconocer que tengo una debilidad especial por una componente de la tripulación, Pakita. Procuro siempre sentarme a su lado y así poder ver su cuaderno impoluto, su letra perfecta escrita con bolígrafo azul, disfrutar de su compañía… y de sus caramelos. Oír como lee con voz pausada me produce una sensación de tranquilidad difícil de explicar. Por otro lado es una mujer sabia en sus apreciaciones y con un porte elegante, pero de esa elegancia innata que solo poseen ciertas personas.
Ahora estamos trabajando en dos historias.
Por un lado tenemos a una comunidad de vecinos, con portería y kiosco incluido. Cada uno de nosotros tiene un personaje. Debe darle forma, hacer que los demás se lo crean. Luego se producen varias situaciones, conflictos y por supuesto cada uno lo resuelve en función de cómo sea su personaje.
A mi me ha tocado ser una mujer de unos cuarenta años, con una hija de catorce y que se ha ido a vivir a cada de su madre. Mi marido es un maltratador y no me ha quedado más remedio que marcharme de ese infierno. Luego, a medida que han ido pasando los días, mi vida ha transitado por situaciones más o menos reconfortantes.
De todas maneras cuando se haya cerrado el círculo os hablaré de ella. Ahora solo os adelanto que mi personaje se llama Joanna.
La otra singladura en la que nos hemos visto inmersos ha resultado ser una aventura llena de risas, de buenas sensaciones, con la que hemos disfrutado muchísimo todos. Consistía en lo siguiente. Lourdes, la profesora, nos ha dado una frase, a partir de ahí teníamos unos tres minutos para escribir. Después de ese tiempo le pasábamos al compañero el escrito y así sucesivamente, con lo cual cada uno tenía que leer lo que había escrito el anterior y continuar el relato.
En este ejercicio es donde más se ha visto lo diferentes que somos unos de otros. Evidentemente sabías donde terminaba uno y empezaba otro por el tipo de letra pero también por el contenido. Javi siempre enlazaba los relatos con el tema del sexo, drogas y violencia, luego venía Pakita y claro, como estaba desconcertada por lo que había puesto anteriormente Javi pues solo escribía un par de líneas. Después de Pakita iba yo y, obviamente aquello era cada vez más difícil de darle forma. Pasados los tres minutos se lo dejaba a Sergio, que después de leerlo me miraba con cara de no entender nada y después de Sergio venía María. En esos momentos yo esperaba su reacción, es decir, soltar una carcajada consiguiendo contagiar a todos los demás. Lo cierto es que María es de risa fácil y eso es de agradecer. También es una persona super atenta a todo lo que escribimos y eso también es de agradecer.
En fin…en el siguiente post os hablaré de los que faltan que tampoco tienen desperdicio y por supuesto de la comunidad de vecinos de “els quatre gats”.

5 comentarios:

Spica dijo...

...¡que bien!...ademas de aprender lo estáis pasando bomba y eso es todo un puntazo...me alegro Xavi de que estés teniendo esta oportunidad tan rica y motivadora...un abrazo...

Saritisima dijo...

joanna... digo xavi!! q bueno es eso de tener ilusion por una actividad verdad?? esa "ansiedad" porque lleguen los martes... el deseo de q el reloj marque las 7 para juntarte con todos esos vecinos con quienes compartes aficion. Yo te entiendo pq siento lo mismo en el gimnasio... un beso fuerte y espero seguir viendote por aqui

Alís dijo...

Me has dado muchísima envidia. Quisiera apuntarme ya a ese taller literario. Y has despertado mi curiosidad. Me encantaría leer uno de esos relatos que vais contruyendo de tres en tres minutos... Pasé un buen rato aquí en tu blog. Gracias

bahhia dijo...

Has vuelto!!!!

Un abrazo.

Gise =) dijo...

Que alegria ver que sigues haceindo eso que tanto te gusta!!!! y encima que te lo pasas genial!!!!! els quatre cats, como me suena eso....
Sigue luchando por lo que te hace feliz es lo que mas importa!!!!!
besitos!!!