martes, 18 de diciembre de 2007

ME GUSTAN LAS NAVIDADES

Sopla un poniente suave, los mástiles de los barcos se mecen suavemente de un lado a otro. Alguno está iluminado por unas cuantas bombillas, incluso en uno con matrícula francesa han colocado un reducido árbol de navidad debajo de la botavara. En la mar también se celebra la Navidad.

Mañana temprano, cuando salga el sol, partiré hacia mi pueblo, a pasar las Navidades. A pesar de todos los tópicos, a mí sí me gustan estas fechas. Quizás queda mejor decir que son artificiales, que son consumistas, que se ha perdido el verdadero espíritu de la Navidad, que son fiestas enfocadas a los centros comerciales y tantas y tantas cosas…y seguramente será cierto, pero, insisto, a mí me siguen gustando estas fiestas.

Todos estos tópicos, y algunas realidades, se ven compensados al ver en los ojos de mis hijas la magia con que esperan la noche de Reyes, el embrujo que les produce verlos. Cuando era pequeño, en mi pueblo, los Reyes, como no podía ser de otra manera, llegaban en una barca. Los niños estábamos expectantes observando cada movimiento en la mar, era una pugna para ver quien era el primero en verlos. Una vez llegaban a puerto, observábamos boquiabiertos cada movimiento que realizaban ¡con que solemnidad descendían!, luego les subían a la parte trasera de unos camiones engalanados, tan engalanados que a nosotros nos parecían verdaderas carrozas. Mientras nosotros corríamos, ellos saludaban y tiraban caramelos. Luego venía el mejor momento, la entrega de regalos ¡qué expectación!

Me gustaban esas fiestas, y me siguen gustando, por que quiero creer que los Reyes Magos, Papa Noel, el Olentzero (en el País Vasco), el Tió (en Catalunya) o quien quiera que sea, siga trayendo ilusiones al niño que todos llevamos dentro, que traiga buenos deseos, que nos traiga fuerzas para hacer un mundo mejor o al menos para intentarlo, que traiga PAZ, que traiga tolerancia para los intolerantes y conciencia para los inconscientes, cordura a los fanáticos, a los salvapatrias que les haga entender que el mundo es la patria de todos y las banderas las sábanas con que se tapan cada noche las personas que amamos.

Felices fiestas navegantes.

viernes, 14 de diciembre de 2007

MEDITERRANEO


Salgo a cubierta y huelo a mar, a Mediterráneo, a fenicios y romanos, mil batallas perdidas, y ganadas, Islam, civilizaciones que comparten las mismas olas y mareas, la misma espuma del mar, mestizaje, almadrabas, golfos, faros, playas solitarias, casi salvajes, y playas saturadas, llamada a la oración desde el minarete y repique de campanas, catedrales del mar y mezquitas encantadas, Sagrada Familia y la Alambra, Alejandría, Barcelona, Marsella, Orán, Trípoli, Camarón, Serrat, veleros de la Copa América y pateras…y aun con todas las diferencias y sensaciones encontradas, y a pesar de creernos superiores a los que llegan, sin acordarnos que nosotros un día también nos fuimos, y a pesar del recelo con que miramos la chilaba y el velo, y a pesar, también, del recelo con que miran a la mujer sin velo y falda, y a pesar, a pesar, a pesar…

¿No sería posible cambiar el “a pesar” por “vamos a intentar”?

miércoles, 12 de diciembre de 2007

SIN MEMORIA

El paso del tiempo permite, entre otras cosas, ver la vida con cierta perspectiva, con la lejanía suficiente para poder discriminar lo correcto de lo incorrecto, de lo que vale la pena recordar y grabar a fuego en el alma, y de lo que sería mejor pasar por alto obviando que ha ocurrido.

Lo bueno y lo malo, los amigos inolvidables y los enemigos, algunos también inolvidables, el primer beso, el primer amor, el amor definitivo, o al menos eso espero, el nacimiento de mis hijas, sus primeras palabras, sus primeros pasos, un amanecer, un atardecer, la luz del Mediterráneo y la fuerza del Cantábrico, mi boda, la gente que quieres y ya no está, los que están y sería mejor que no estuvieran, el amigo asesinado, el amigo valiente que se enfrenta a los asesinos, mis canciones, mis libros, mis poetas Benedetti, Neruda, Machado, Lorca… mis pintores Antonio López, Hopper…y tantas y tantas cosas que navegan conmigo rumbo a Itaca.

He conocido a una persona que padece Alzheimer, no tiene recuerdos, no tiene memoria, su camino está a punto de llegar al final y sus alforjas están vacias.

¿Os imagináis vivir sin recuerdos?

lunes, 10 de diciembre de 2007

SALVADOR ALLENDE




Me levanto temprano, me asomo por la pequeña ventana del camarote y el sol, de manera súbita e impredecible invade cada pliegue de mi cara, me calienta el alma y el espíritu decaído por la añoranza revive bruscamente. Salgo a la cubierta, no queda nada de la música que la noche anterior llenaba las islas. Me fijo en el barco cercano al mío, ya no hay gente bailando, ni moviéndose de estribor a babor o de proa a popa, sólo se observa ondeando en el mástil la bandera de Chile.

Durante la mañana veo como parte de la tripulación empieza a revivir, el silencio hace que se oiga perfectamente un acento peculiar. Desde luego no sabría distinguir si argentino, uruguayo o chileno, pero la bandera ondeando hace que me incline por esta última opción.

Un buen café, la música de “La memoria de los peces” ,un Cd de Ismael Serrano con canciones memorables: “Al bando vencido”, “Vine del Norte”, “A las Madres de Mayo” ,“Recuerdo” y la bandera chilena meciéndose con libertad hacen que venga a mi memoria uno de los personajes que más admiro: Salvador Allende.

Un Presidente socialista, democrático, del pueblo, odiado por los fascistas, asesinado por los generales golpistas en colaboración con la CIA, estando al frente de la misma George Bush, padre. Que acertado es el refrán “de tal palo tal astilla”.

El día en que lo mataron, el día de la infamia, el 11 de septiembre de 1973, Salvador Allende emitió por la radio desde el Palacio de la Moneda, cinco discursos, el primero a las 07:55 y el último a las 09:10. También hay una foto que muestro en el blog, es la última fotografía que se tiene de Salvador Allende vivo, en la mano porta una metralleta regalada por Fidel Castro.

Publico el último discurso de Allende, y mientras lo leo intento imaginarme, aunque sé que es difícil, la impotencia y la rabia que debió sentir en esos momentos. Es un poco largo pero, navegantes, os aseguro que vale la pena.

" Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de radio Portales y radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director general de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar!

Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.
Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."




jueves, 6 de diciembre de 2007

AMIGOS






Está atardeciendo y veo que en la cubierta del barco fondeado junto al mío se están montando una pequeña fiesta, al menos se oye música, risas y puedo ver las siluetas de la gente moviéndose de un lado a otro. Observando a esa personas me doy cuenta que hace tiempo que no río, aunque sinceramente nunca he sido bueno contándome chistes y mis ocurrencias ya las conozco, no me sorprendo.

En esta puesta de sol creo que la música más apropiada es “Lágrimas Negras” de Bebo y el Cigala, concretamente la canción “Eu sei que vou te amar”. Impresionante.

Cojo el álbum de fotos, quiero y deseo acordarme de mis amigos, de los buenos amigos, de los que siempre están ahí cuando los necesitas, a pesar de estar meses sin verte.

Eso me ocurre con Fabián, un tipo excelente, y VALIENTE, con el que siempre estaré en deuda, entre otras cosas por que él me enseñó a amar la poesía de Benedetti. Espero que sea feliz, muy feliz y que Maika me lo cuide mucho, y sobre todo que me lo mime. Pero si como amigo es excepcional como padre es un ejemplo a seguir. He conocido pocos hombres tan implicados como él. Antes también he utilizado el adjetivo VALIENTE, sí, con mayúsculas. Una persona que vive en el País Vasco y que pertenece a Gesto por la Paz no puede ser menos que VALIENTE. ¡Qué orgulloso me siento de poder tener un amigo como él!

Otros buenos amigos son Ángel y Estitxu, y Joseba y Yolanda. Ángel es la típica persona que cuando estás jodido él siempre tiene una palabra amable y por arte de magia lo que tu veías negro pasa a convertirse en blanco, o al menos en gris. Me hace gracia cuando se despista, menos mal que a su lado tiene una compañera como Estitxu. Ella es el complemento perfecto, es una mujer sensata, una madre que se vuelca en su hija y una gran amiga, siempre dispuesta a abrirte su casa para que te refugies en ella. Una persona que te escucha.


La segunda pareja está compuesta por Joseba y Yolanda. De Joseba os diré que es de las personas más íntegras e inteligentes que he conocido. Es un orgullo que sea mi amigo. Al igual que Yolanda, es de admirar sus principios, defendiéndolos a capa y espada. Joseba es un socarrón, con un humor ácido que me encanta. Yolanda es una mujer con una visión clara de las cosas, te enfoca los temas de tal manera que para mí es muy importante su opinión.

Otra amiga importante es Begoña, mi compañera de viaje. Una mujer valiente, con una voluntad de hierro. Una mujer que cuando ha llegado un temporal ha sabido refugiarse y refugiarme. Gracias por todo.

Os quiero
JOSEBA Y YOLANDA ANGEL, ESTITXU Y SU ENCANTADORA HIJA REBECA


viernes, 30 de noviembre de 2007

FONDEADO EN LAS COLUMBRETES



Ha salido un día despejado. No queda ni rastro de las nubes que ayer tamizaban el firmamento. La mar está en calma, con un color azul intenso igual que el cielo que me cubre. La claridad del día permite ver a lo lejos las Columbretes, y hacia ellas enfilo la proa de mi barco, una vez en el lugar intentaré fondear en L´Illa Grossa ya que tiene forma de arco abierto y en el caso de que se levante un poco temporal me protegerá.


A medida que me voy acercando puedo ver los grupos de islotes de la Ferrera, la Foradada y el Carallot. Pero de todo ello lo que más me entusiasma es el faro que se encuentra en L´Illa Grossa.

Estoy entrando en la ensenada con forma de herradura, que según algunos puede ser un antiguo cráter; a babor dejo los tres islotes llamados Mascarat, Senyoreta y Mancolibre y a estribor, a unos setenta metros de altura veo la colina donde se asienta el viejo faro. En el camino observo varios barcos fondeados en medio de la ensenada, en una zona conocida como Puerto Tofiño. Veo que hay alguno igual que el mío, un Puma 37.

Una vez en el interior de la media luna entiendo por que dicen que sólo se puede permanecer dentro del puerto cuando soplan vientos de dirección SE, del S, del SO y del W. Por el contrario, si los vientos proceden del NO, N, NE y E las embarcaciones no pueden entrar y tienen que acceder a la isla por el Sur, concretamente por una zona llamada Escala de España.

He fondeado a unos quinientos metros de donde se halla un imponente velero. Tengo la impresión que es uno de los tantos que organizan cruceros e inmersiones por el Mediterraneo. Se ve movimiento de gente por la cubierta, bueno al menos, durante los días que esté en las islas no me sentiré solo, aunque sinceramente nunca me ha importado la soledad y menos cuando es una opción personal.

Como hace un esplendido día aprovecho para leer curiosidades sobre el bello faro que domina la isla. Al parecer inició su actividad hacia el 1860. En un principio se necesitaban cuatro familias para atenderlo y más tarde se llegó sólo a una. Permanecían tres meses en la isla y al cuarto descansaban. Me imagino la dureza que debió ser para esas familias la vida en el faro. No tenían contacto con el exterior, de hecho hasta 1921 no se instaló un equipo de radio y en cuanto a los suministros, estos llegaban quincenalmente a la isla desde Baleares, Valencia y Castellón, en embarcaciones cuya travesía duraba hasta 11 horas. ¡qué vida la de aquellos fareros!.


Os seguiré contando anécdotas de las islas mientras esté atracado en esta ensenada.


martes, 27 de noviembre de 2007

RUMBO A LAS ISLAS COLUMBRETES 3ª Parte


En esta época del año la luz del día desaparece con prontitud y el brillo de la luna menguante empieza a aparecer a través del cielo encapotado. Me encuentro a tres millas de las islas, podría llegar a ellas pero decido fondear y esperar a que amanezca para acercarme a esos islotes. Quiero que me sorprendan.

Me preparo algo para cenar. Después, acompañado de un buen café caliente subo a cubierta a contemplar el mar, la luna y las nubes. Sentado, delante del timón, recuerdo un libro que me marcó, un libro que leí cuando tenía doce años. Es curioso, pero me acuerdo perfectamente de los momentos en que lo estaba leyendo. Era verano y estaba con toda la familia en la playa. Recuerdo que sólo entraba en el agua para refrescarme y volvía a salir para continuar leyendo esa maravillosa historia. La novela en cuestión era “El Corsario Negro” de Emilio Salgari.

La historia se desarrolla en el Mar Caribe, en una época en que los hombres buenos sabían lo que era la palabra lealtad, honor, amistad y demás valores que hoy en día, desgraciadamente, parecen anticuados. El Corsario Negro era un noble italiano que se dedicaba a la piratería con la única finalidad de vengarse del malvado gobernador de Maracaibo, el mismo que asesinó al Corsario Verde y al Corsario Rojo, ambos hermanos del valiente Corsario Negro. La muerte de sus hermanos no fue la única desgracia que le tenía preparado el destino. El gobernador tenía una hija bellísima y, casualidades del destino, el valiente corsario y ella se enamoraron. El idilio fue breve pero apasionado, de hecho tuvieron una hija Yolanda.

En la cubierta de mi barco, con la brisa del mar golpeando en mi cara, oteando el horizonte, me siento como un filibustero a punto de entrar en la fortaleza, soñando que en el viejo faro que hay en la isla se encuentra, prisionera, una hermosa dama esperando a que la rescate.

Desgraciadamente, ya de más mayor leí “Trafalgar”, otra gran novela de marinos y te das cuenta, que no sólo existen palabras con valores loables sino que también existe muerte, desolación, asesinatos, abordajes, dureza, sables hundiéndose en la piel del contrario, cañones reventando mástiles, maderas que al romperse se convierten en proyectiles clavándose en cuerpos de jóvenes grumetes.

El paso de una novela a otra es como la vida, cuando te haces mayor tus fantasías o sueños se desvanecen, o eso intentan, sin embargo me niego a que eso ocurra. En mi mástil hondea la bandera negra con las dos tibias y la calavera. Quiero que quede claro que mi barco es una nave pirata y aviso a los que se acerquen a hundir mi barco que lucharé hasta el final, que no me rindo, que soy un hombre de honor y no permitiré que ningún gobernador se entrometa en mi camino.

Gracias Emilio Salgari por escribir ese maravilloso libro.

Espero que pase rápida la noche, ya tengo ganas de ver las islas y como no, el viejo faro.

domingo, 25 de noviembre de 2007

RUMBO A LAS ISLAS COLUMBRETES 2ª Parte

Hemos reparado la avería del velero y pongo de nuevo rumbo hacia las islas.

Era un velero precioso, concretamente un Dufour 50 Prestige. Se le había roto el estay de galope, espero que el apaño que hemos hecho les permita llegar a Oropesa, que según la carta náutica es el puerto más cercano. En el barco vivía una familia italiana con tres hijos, el padre se llamaba Paolo y la madre Isabel. Iban de regreso a Nápoles después de viajar por el mundo durante cinco años, de hecho, el pequeño de los hijos era de nacionalidad chilena.

Me invitaron a tomar un café, mientras, de fondo, sonaba la hermosa música de Joao Gilberto. Reconocí algunas canciones, “Las chicas de Ipanema”, “Corcovado”, “Desafinado”, “O grande amor”... Estuvimos hablando de viajes, de caminos interrumpidos, de temporales, de rumbos equivocados, de lugares en la vida, de la gente maravillosa que te encuentras y de lobos marinos, curtidos en mil batallas. Me hablaron, de sitios hermosos y de lugares terribles, pero sobre todo se les notaba que estaban enamorados de Sudamérica.

Decían, y creo que no les falta razón, que en ese hermoso continente aún es posible creer en la utopía, todavía queda tiempo, aunque cada vez menos, para que la madre tierra no se sienta como una puta con la que todo el mundo tiene derecho a acostarse a cambio de cuatro duros. Todavía queda la esperanza de que a la selva amazónica se la respete, que no la quemen, que no adulteren a su gente, que en lugar de darles cruces y dioses nuevos a los que adorar, les den medicamentos y medios para subsistir. Ellos ya tienen sus dioses. Los pueblos indígenas no necesitan dinero por que no hay nada que comprar, la selva les proporciona, o proporcionaba, lo que necesitan, tampoco hay que darles tierra, por que la tierra ya es suya, simplemente lo que hay que hacer es respetarlos.

Mientras continuaba hablando con Isabel, su marido, al ver que me interesaba el tema de los pueblos indígenas, me trajo un folleto de la ONG “Survival”, un movimiento que trabaja para proteger a los pueblos indígenas. Me mostró unas fotos de unas tribus amazónicas que viven en el estado de Rondônia, Brasil. Me explicó que hoy en día los kanoê suman tres personas y los akuntsu ocupan un trozo de selva conocido como el área de Omerê que, aunque ha sido delimitada de forma legal, está rodeada de enormes ranchos de ganado y plantaciones de soja. Pero su mayor peligro, me explicó Paolo, son los terratenientes y el contacto con los extranjeros, ya que son pueblos muy vulnerables a las enfermedades. También me hablaron de los guaranís, tribu que se encuentra asentada en Paraguay, Bolivia, Argentina y Brasil. En este último país viven hacinados en pequeñas parcelas de tierra, rodeados de plantaciones y haciendas de terratenientes, que los explotan como mano de obra barata.

Sus comentarios hicieron que mi alma se estremeciera, en realidad todos sabemos que eso existe pero cuando a esos hombres y mujeres les ves la cara y sabes sus nombres, todo te afecta mucho más.

Me despedí de ellos con un abrazo y les deseé que, donde quiera que estuvieran, encontraran su parcela de tierra.

jueves, 22 de noviembre de 2007

RUMBO A LAS ISLAS COLUMBRETES 1ª Parte

La proa mira hacia donde está saliendo el sol. Parece una pequeña colina en el horizonte, un reducido punto de color rojo, que dentro de no mucho tiempo se engrandecerá dispuesto a engullirme. Aguantaré el rumbo hasta que ese astro surja en su totalidad de la lejanía y se eleve, majestuoso e impresionante, hacia el infinito. En esos momentos viraré y pondré mi pequeño barco dirección sureste, camino de las Islas Columbretes.

La mar está en calma y sopla un xaloc suave. Está entrando por popa y lleva el mismo rumbo que yo. Hará una media hora que he dejado de ver la costa del Delta del Ebro, es en estos momentos cuando más a gusto estoy, me siento yo mismo, soy yo mismo y no dependo de nadie ni a nadie tengo que rendir cuentas y si tuviera que hacerlo, lo haría a la mar.

Le diría que necesito deslizarme sobre ella, que navegaré suave sobre su espalda, que la quilla de mi barco a penas la rozará, que mi camino está en su camino, que en mis entrañas hay una parte de ella, que desde que nací su olor se introdujo en mis poros, que la necesito tanto como a la mujer que amo y le recordaría a la mar que ella fue testigo, hace años, de nuestro enamoramiento y lo permitió.

Me están llamando por la emisora, al parecer un velero se ha averiado a unas dos millas de donde yo me encuentro y me piden que vaya a echarles una mano.

Os seguiré contando mi viaje hacia las islas.

Un saludo

lunes, 19 de noviembre de 2007

SIRENA

Mientras navego cierro los ojos, abro el corazón y sueño con mujeres hermosas con cola de pez, y entonces me pregunto, y os pregunto ¿existirán las sirenas?.

Benedetti, como siempre tan acertado, escribió este bello poema.


SIRENA
Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.